STELLA´S COFFEE.


Stella Liebeck, en 1992, a la edad de 79 años, sufrió un accidente en un McDonalds al caérsele por encima el café produciéndole diversas quemaduras de consideración.

La señora estaba en el asiento del copiloto de un automóvil parado, cuando al destapar el café que había comprado con su menú Mcdonald para echarle la leche y el azúcar, este se le cayó encima causándola graves quemaduras.

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El café estaba tan caliente que le ocasionaron quemaduras de tercer grado, para las cuales necesitó injertos de piel. Los gastos médicos a los que tenía que hacer frente ascendían a cerca de 10.000 dólares. Ella le mandó una carta a Mcdonald sugiriéndole que revisara la temperatura de los cafés y le pidió una compensación, pero Mcdonalds la contestó que solo la daba 800 dólares, insuficiente para su tratamiento.

Así que decidió demandar a Mcdonalds.

Según las normas y manuales de Mcdonalds el agua para sus cafés tiene que mantenerse entre 82 y 87 grados centígrados, una temperatura demasiado elevada para ingerir.

Desde 1983 a 1992, Mcdonalds fue demandada en más de 700 casos por suministrar y causar daños por bebidas muy calientes.

Un jurado de Alburquerque declaró 20% culpable a la señora y un 80% culpable a Mcdonalds. Mcdonalds no estaba considerando la seguridad del consumidor.

En dos días Mcdonalds ingresaba por sus cafés cerca de 2,7 millones de dólares en los años noventa en Estados Unidos de América y esa fue la cantidad por la que fue demandada.

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El juez del caso rebajó la cantidad de 2,7 millones de dólares a 480.000 dólares, pero estableció que Mcdonalds incurrió en comportamiento “Deliberado, negligente e imprudente”. Finalmente la señora y Mcdonalds llegaron a un acuerdo de conformidad.

Este caso fue muy polémico en los Estados Unidos, y creó una jurisprudencia muy peligrosa para las grandes corporaciones que vieron un peligro en en lo que ellos llaman “demandas frívolas”.

Estas demandas obligaron a las corporaciones y grandes empresas a intentar acotar la cantidad por las que son demandados y llevaron a las cortes la ley de agravios. En algunos estados se aprobó un tope en las indemnizaciones y actualmente de manera encubierta se encuentran en modo de arbitrajes, en muchos de los productos que uno puede contratar. Algunos consumidores no saben ni siquiera acerca de estos conceptos, ni de que se tratan. Todo un recorte a sus derechos.

Desde entonces también se otorga un premio de carácter anual a esos casos difíciles de entender, pero tan reales y duros como la vida misma. Si sientes curiosidad por saber más sobre estos premios puedes acudir a la pagina oficial de los premios: www.stellaawards.com

Estos son algunos de los premiados:

Kathleen Robertson de Austin (Texas) fue indemnizada con $780.000 por un jurado, tras romperse un tobillo después de tropezar y caerse por culpa de un niño que estaba corriendo en una tienda de cocinas. Los dueños de la tienda se sorprendieron al ser obligados a pagar dicha cantidad; más aún al saber que el niño que tan mal se había comportado era el hijo de la señora Robertson.
Carl Truman, de Los Ángeles y de 19 años. Ganó $74.000 y los gastos médicos cuando su vecino pasó por encima de su mano con el coche, un Honda Accord. Carl Truman aparentemente no se dio cuenta de que había alguien al volante del coche cuando se puso a robarle las tapas de las ruedas.

Terrence Dickson, de Bristol, Pennsylvania, estaba abandonando una casa justo después de acabar de robarla, y decidió salir por el garaje.. Pero no pudo salir ya que la puerta del garaje estaba atascada, y al intentar volver a la casa se dio cuenta de que la puerta que conectaba ambas estancias era de un único sentido, no permitiéndole salir o volver a la casa. La familia estaba de vacaciones, y el señor Dickson se encontró encerrado en el garaje durante 8 días. Para sobrevivir, lo hizo a base de Pepsi y un enorme saco de comida para perros que encontró. Denunció al dueño de la casa por los daños morales sufridos por aquel incidente, y el jurado accedió a situar la indemnización del propietario al ladrón en medio millón de dólares.
Kara Walton de Claymont, Delaware, denunció con éxito al propietario de un pub nocturno de la ciudad, cuando ella se cayó desde la ventana del baño y se rompió los dientes contra el suelo. Esto ocurrió mientras la señorita Walton intentaba colarse por la ventana del baño de mujeres, para no pagar la cuenta de 3,50 dólares. El propietario tuvo que pagarle $12,000 más gastos dentales.

Un restaurante de Philadelphia tuvo que pagar a Amber Carson de Lancaster, Pennsylvania, $113,500 después de que resbalara con un refresco y se rompiera el coxis. Dicho líquido estaba en el suelo porque ella misma se lo había lanzado a su novio media hora antes durante una pelea.

Jerry Williams, de Little Rock, en Arkansas, percibió $14,500 más los gastos médicos, después de ser mordido en el trasero por el perro de su vecino. El perro estaba encerrado en una jaula dentro del jardín de su propietario. La indemnización fue menor, al percibir el jurado una cierta provocación en el hecho de que el señor Williams estuviera disparándole al perro desde arriba de la jaula con una pistola de pistones.

El señor Merv Grazinski, de Oklahoma City. En Noviembre de 2000 se compró una caravana marca Winnebago de las grandes (de las que son a la vez coche y caravana). En su primer viaje, estando en una autovía, seleccionó una velocidad de crucero a 70 millas por hora (unos 120 Km./h) y se fue a la parte de atrás a prepararse un café, con la caravana en marcha a semejante velocidad. No sorprende el hecho de que el camión/caravana siguiera recto desviándose en la primera curva y colisionara. Mr. Grazinski muy contrariado denunció a Winnebago por no advertirle en el manual de uso de que el programador de velocidad no es un piloto automático que toma curvas, frena cuando es necesario e incluso detiene el vehículo si preciso fuere. Por ello, fue recompensado con 1.750.000 dólares USA más una nueva caravana. Actualmente, Winnebago advierte de tal circunstancia en sus manuales, para el caso de que algún otro imbécil compre uno de sus vehículos.

Parte de la información ha sido sacada de 20 minutos.es.

By La Daga.

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